
Según informa hoy La Vanguardia, el senador negro Barack Obama tomó plena consciencia racial en nuestro país. Según cuenta Obama en sus memorias, la primera vez que fue de viaje a Kenya -el país de su padre- paró unas semanas en España. Tenía 27 años, era 1988. Un día a medio camino entre Madrid y Barcelona estaba esperando un autobús en una estación de servicio. Durante la espera

, un amable hombre, que resultaba ser un temporero de Senegal, le ofreció café. Rápidamente congeniaron y pasaron todo el viaje hablando sobre sus vidas. Ya llegados a Barcelona, y de camino a Las Ramblas, siguieron hablando. "Mientras caminábamos hacia Las Ramblas, sentí que lo conocía mejor que a nadie; que, aunque viniésemos de partes opuestas del mundo, de alguna manera hacíamos el mismo viaje", concluye Obama.
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